LACTANCIA MATERNA

Linea+ - ATamaño+ -
De todos los miles de alimentos que forman parte de nuestras culturas gastronómicas actuales, únicamente uno, la leche, es un alimento completo, en el sentido de que por sí solo es capaz de suministrarnos todos los nutrientes y la energía que nos son necesarios para la vida. Es decir, la leche contiene todas las proteínas, los carbohidratos, las grasas, los minerales, las vitaminas y la energía que necesitamos para crecer y vivir saludablemente. Ahora bien, la leche es alimento completo sólo intraespecie y durante el periodo de lactación. Esto significa que la leche es el alimento específicamente diseñado por la naturaleza para hacer frente a las necesidades nutricionales del lactante de la misma especie: la leche humana para el lactante humano, la leche de vaca para el lactante bovino y la leche de cualquier mamífero para su cría específica. Esto hace que la composición de la leche varíe según la especie: la leche humana, comparada con otros tipos de leche, es hipoproteica, puesto que también la cría humana es la de crecimiento más lento de todas las especies de mamíferos. Además, la leche es sólo completa durante el primer periodo de la vida, los seis primeros meses en el humano, y luego deja de serlo, lo que justifica que sólo seamos lactantes durante una etapa y luego pasemos a ingerir todo tipo de alimentos y leche de otras especies. En los últimos años se han descrito tantas ventajas de la lactancia materna que se ha convertido en la forma de alimentación indiscutiblemente más adecuada para el lactante humano. La leche materna, además de contener todo lo que el lactante necesita, presenta los nutrientes en las formas en las que el organismo inmaduro es capaz de digerir, absorber, utilizar y eliminar. Por ejemplo, los carbohidratos se encuentran en forma de lactosa, disacárido que el lactante sano puede digerir, y no en forma de almidón, principal carbohidrato que ingerimos en la vida adulta, pero que en la primera infancia somos incapaces de digerir. El contenido de calcio y otros minerales es el adecuado para cubrir las necesidades del lactante, pero no suponen un problema de eliminación para un sistema renal inmaduro. Además, la leche materna contiene agentes antiinfecciosos que reducen el riesgo de infecciones en el lactante, tales como células inmunológicas, inmunoglobulinas, lisozima, lactoferina o factores del complemento. Como los nutrientes se encuentran en formas reconocibles por el lactante, la capacidad antigénica de la leche materna es muy baja y es menor el riesgo de reacciones alérgicas en los lactantes naturales que en los sometidos a lactancia artificial. Aunque en los últimos cuarenta años el desarrollo tecnológico ha permitido un gran avance en la formulación de leche artificial, estos dos aspectos todavía no se han superado. Otras ventajas que se atribuyen a la lactancia natural son las condiciones higiénicas en las que se establece, ya que la esterilidad de la leche es la adecuada para evitar infecciones en el lactante. El vínculo afectivo que se establece entre madre e hijo parece ser importante para el desarrollo afectivo, psicológico e intelectual del niño. Los estímulos hormonales que se producen en la succión de la glándula mamaria aceleran el proceso de recuperación del útero tras el parto y diversos estudios epidemiológicos evidencian un papel protector de la lactancia materna ante el riesgo de padecer cáncer de mama. Por último, la lactancia natural se describe como una forma de alimentación cómoda y barata, sobretodo en comparación con su alternativa, la lactancia artificial.
MiniFen

Calendario

«

»

Lun
Mar
Mie
Jue
Vie
Sab
Dom

Nube de Tags

Anything in here will be replaced on browsers that support the canvas element

Instagram