Linea+ - ATamaño+ -
PIÑA
Para muchos la reina de las frutas y, sin duda para todos, sinónimo del trópico, la piña, también conocida como ananá, es una de las cuatro frutas tropicales más importantes, en cuanto a producción se refiere, junto con el mango, el aguacate y la papaya. Entre los cuatro superan los 66 millones de toneladas y aunque se consumen principalmente en los países productores cada vez se exportan más, destacando como la principal zona importadora de fruta tropical fresca la Unión Europea, con el 50%; después figuran América del Norte y Japón con el 26 y 10 %, respectivamente. Las principales causas de este incremento progresivo de las exportaciones a los llamados países desarrollados se debe, principalmente, a la disminución de las trabas arancelarias, al mayor conocimiento de los consumidores, a las tendencias hacia una alimentación más saludable y al incremento de la capacidad de compra de los inmigrantes que ya conocen esa fruta y que hacen sea ofertada en más lugares. El origen de la piña (Ananas sativus) es el Centro y Sur de América, siendo Brasil uno de los principales productores del continente. Parece que fue Cristóbal Colón el que trajo las primeras piñas a Europa atraído por su exquisito sabor y belleza. Su nombre se debe al parecido con las piñas de los pinos y al margen de su importancia como fruto, se ha venido cultivando desde hace mucho tiempo para la producción de fibras, que se extraen de sus hojas, tras un proceso de tueste y decoloración. En cuanto a su comercialización, uno de los principales problemas de las piñas es que se deben cosechar cuando están semimaduras o maduras, debido a que el proceso de maduración se detiene tras su cosecha; ello dificulta, adicionalmente, su almacenamiento y transporte. La mejor forma para saber cuando una piña está madura es fijarse en el color que presenta la punta de las escamas que deben ser de color marrón. Cuando vamos al mercado hay que procurar comprar piezas libres de pudriciones, sin golpes, sin quemaduras ni agrietamientos, sin manchas de color pardo, y con las hojas de la corona de color verde, longitud media y que estén erguidas. Además de entera y fresca, la piña se puede consumir de otras muchas maneras: en conserva (con almíbar o sin él), como néctar o zumo, en forma de purés, pelada (entera o en rebanadas) o en vinagre. Dependiendo de la variedad, unas se utilizan preferentemente para consumo fresco y otras para la industria, siendo la pulpa la que, dependiendo de su consistencia, firmeza y duración, las hace aptas para uno u otro uso. También dependiendo de la variedad, la pulpa puede tener distinta coloración, desde blanca hasta amarilla o naranja, siendo estas últimas las más atractivas y demandadas. Hay otra variedad enana, denominada “piña baby”, que es de color amarillo intenso y tiene acentuadas las características organolépticas de la piña. En la composición nutricional de esta fruta destaca su elevado contenido en agua (87%) y en hidratos de carbono (12g/100g). Conviene destacar que tanto estos como los datos a continuación expuestos se refieren a la parte comestible de la piña, que es el 57%, muy inferior al resto de las frutas. En cuanto a la energía y al resto de nutrientes, es poco calórica (45 kca/100g), apenas tiene proteínas (0,5 g), 1,2g de fibra/100g, algo de calcio (12 mg), magnesio (14 mg) y potasio (250 mg) y vitaminas, ácido fólico (22 microgramos), vitamina C (20 mg) y vitamina A (13 microgramos). Consumida en fresco facilita la digestión gracias a su contenido en bromelina que es una enzima proteolítica que metaboliza las proteínas de los alimentos.
MiniFen

Calendario

«

»

Lun
Mar
Mie
Jue
Vie
Sab
Dom

Nube de Tags

Anything in here will be replaced on browsers that support the canvas element

Instagram