Alimentación consciente

Durante muchos años la cultura de la dieta se ha enfocado en promover la pérdida de peso corporal por medio del consumo de alimentos de baja densidad energética, el conteo de calorías e incluso la restricción de la ingesta alimentaria. Sin embargo, esto no es una práctica sostenible a largo plazo y tiene el riesgo de generar trastornos de alimentación en las personas. Recientemente se ha hablado más sobre llevar un estilo de vida saludable y equilibrado, aunado a una alimentación adecuada y consciente.

Con la idea de adaptar un estilo de alimentación consciente se pretende motivar a los individuos a enfocarse en los aspectos sensoriales de los alimentos, así como la experiencia que se vive durante su consumo. Por lo tanto, la alimentación consciente se refiere a la atención que se presta a los alimentos, haciéndolo a propósito y sin juzgarse.

El principal beneficio de esta actividad es que los hábitos alimentarios comienzan a cambiar. La persona no se siente presionada por seguir las dietas restrictivas que son insostenibles a largo plazo. Contrariamente, el enfoque principal durante este tiempo es para apreciar y experimentar con la comida. La persona decide qué y cuánto comer basado en lo que más le apetece en cada momento. Se han visto tendencias hacia la reducción en calorías cuando la persona dedica el tiempo adecuado para saborear y seleccionar sus alimentos.

Algunos consejos para poner en práctica la alimentación consciente son:

  • No comas si no tienes hambre. En vez de comer según la hora del reloj, es preferible escuchar y seguir las señales de apetito y saciedad.
  • Comer tranquilo y sin prisas. Es importante dedicar el tiempo necesario para comer y hacerlo en un ambiente relajado y agradable.
  • Poner atención en lo que comes. Evitar comer con el móvil o la televisión en frente. Es preferible comer en compañía de amigos o familia.
  • Masticar despacio y saborear los alimentos. De esta manera estarás consciente de lo que llevas a tu boca y además, la digestión será más fácil.

Conforme se practique esto, se pretende que los individuos aprendan a escuchar las señales de hambre y saciedad a lo largo del día. En algunos estudios se ha visto que cuando las personas adoptan la alimentación consciente a su estilo de vida, se reduce la cantidad de calorías ingeridas, que tiene como resultado la pérdida de peso. También, se ha visto que en pacientes diabéticos, podría ayudar a regular los niveles de glucosa en sangre.

Referencias

Nelson, J. B. (2017). Mindful Eating: The Art of Presence While You Eat. Diabetes Spectrum30(3), 171-174. DOI 10.2337/ds17-0015

Mantzios, M., & Wilson, J. C. (2015). Mindfulness, eating behaviours, and obesity: a review and reflection on current findings. Current Obesity Reports4(1), 141-146. DOI 10.1007/s40519-015-0210-3

 

Alejandra Herrera González

Estudiante en prácticas del Tecnológico de Monterrey